
Diez años después de la gran guerra contra el Dr. Hell y sus Bestias Mecánicas, el mundo disfruta de una época de paz, fruto del desarrollo de la energía fotónica aplicada a fines pacíficos. Esta tecnología ha transformado la sociedad, permitiendo un avance significativo en la ciencia y la industria, mientras que las amenazas bélicas se han reducido considerablemente.
Koji Kabuto, conocido por ser el valiente piloto de Mazinger Z, ha dejado atrás su rol de luchador para convertirse en un reconocido científico. Siguiendo los pasos de su padre y su abuelo, Koji ha dedicado su vida a la investigación, haciendo importantes descubrimientos en el campo de la energía fotónica. Su trabajo ha sido clave en la construcción de un futuro más brillante para la humanidad, alejándose de la violencia y enfocándose en el progreso y la paz.
Por otro lado, Sayaka Yumi, quien fue una aliada clave durante la batalla contra el Dr. Hell, ha alcanzado una posición de liderazgo. Tras la muerte de su padre, el Dr. Yumi, Sayaka ha asumido el cargo de directora del Instituto de Investigación de Fotones. En su nueva responsabilidad, lidera innovadores proyectos científicos que exploran el potencial de esta energía, mientras sigue siendo una figura influyente en la política, especialmente después de que su padre se convirtiera en Primer Ministro de Japón.
Tetsuya Tsurugi, el piloto de Gran Mazinger, continúa sirviendo en el ejército, aunque la paz ha cambiado su vida. Casado con Jun Hono, quien espera su primer hijo, Tetsuya se enfrenta a la llegada de una nueva etapa personal, con un futuro lejos de las batallas, pero siempre comprometido con la defensa de la paz que tanto costó alcanzar. Su rol sigue siendo relevante, aunque se aleja del peligro inmediato que vivió en el pasado.
El hermano menor de Koji, Shiro Kabuto, ha seguido los pasos de su familia en el ámbito militar, y ahora también es piloto de mechas en el ejército. Aunque Koji ya no lucha, Shiro continúa trabajando en la defensa de la humanidad, demostrando que, a pesar de la paz, los mechas siguen siendo una herramienta vital para mantener el orden y la seguridad global. Su dedicación refleja cómo, aunque el mundo ha cambiado, la tecnología sigue siendo fundamental en la protección del bienestar colectivo.