
Harry Potter comienza su sexto año en Hogwarts, justo cuando la situación en el mundo mágico se vuelve cada vez más peligrosa. A sus dieciséis años, el joven mago es nombrado capitán del equipo de Quidditch, lo que le trae nuevos retos y responsabilidades, sumados a sus exámenes y sus sentimientos por las chicas. Sin embargo, la normalidad de su vida escolar se ve rápidamente interrumpida por una serie de sucesos inquietantes.
A pesar de los estrictos controles de seguridad que se implementan en la escuela, dos estudiantes son brutalmente atacados. Estos incidentes evidencian que la amenaza de Lord Voldemort está mucho más cerca de lo que todos imaginaban. Dumbledore, consciente de que la Profecía se está cumpliendo y de que el enfrentamiento final entre Harry y el oscuro mago es inminente, toma la decisión de involucrar a Harry de manera más directa en la lucha contra el mal.
Con el objetivo de debilitar a Voldemort antes del inevitable enfrentamiento, Dumbledore pide la ayuda de Harry para llevar a cabo una misión secreta. Juntos, emprenden un peligroso viaje en busca de información vital sobre los horrocruxes, los objetos mágicos en los que Voldemort ha escondido fragmentos de su alma para alcanzar la inmortalidad. La tarea es extremadamente peligrosa, pero Harry no está solo. Durante su investigación, descubre un misterioso libro de pociones que perteneció a un antiguo estudiante de Hogwarts, conocido solo como el «Príncipe Mestizo». Este libro contiene secretos y consejos que resultan de gran ayuda para Harry en su búsqueda.
Además de las amenazas externas, Harry se enfrenta a desafíos personales y emocionales, ya que la tensión entre él y sus amigos crece. Mientras tanto, la relación con su amigo Ron y su amiga Hermione se vuelve más complicada, ya que las dificultades del momento parecen poner a prueba su amistad.