
Chico Bento, un joven de espíritu alegre y aventurero, ha pasado su vida en el campo, donde el guayabo de Don Lau se ha convertido en un lugar especial para él y sus amigos. Este árbol, situado en las cercanías de la casa de Don Lau, ha sido su refugio y fuente de sustento, ya que siempre han disfrutado de las deliciosas guayabas que ofrece. El árbol no solo ha sido una fuente de alimentos, sino también un espacio donde Chico y sus amigos han vivido innumerables momentos de diversión, exploración y risas. Sin embargo, la vida tranquila de Chico y su comunidad se ve amenazada por un cambio inesperado.
El Doctor Agripino, un ingeniero encargado de un proyecto de infraestructura, ha planeado la construcción de una nueva carretera que conectará distintas localidades cercanas. Sin embargo, la ruta propuesta para la carretera atraviesa directamente el guayabo de Don Lau, lo que implica la destrucción del árbol. Este hecho provoca gran preocupación entre los vecinos del lugar, quienes ven en el guayabo algo más que un simple árbol: representa su historia, su identidad y un vínculo profundo con la naturaleza que los rodea.
Al enterarse de la inminente demolición del guayabo, Chico Bento decide que no permitirá que su querido árbol sea destruido sin luchar. A lo largo de su vida, el guayabo ha sido su compañero de juegos, su fuente de alegrías y su símbolo de conexión con el campo y la tradición. Determinado a salvarlo, Chico se une con sus amigos para crear un plan que evite la construcción de la carretera. Juntos, idean una serie de estrategias para movilizar a los habitantes del pueblo y hacer presión sobre el Doctor Agripino, con la esperanza de que el proyecto se modifique o se detenga.