
En 1971, durante la dictadura militar en Brasil, la esposa del diputado de izquierda Rubens Paiva se ve forzada a involucrarse activamente en la lucha política tras la captura de su marido por el régimen. Esta historia, basada en las memorias de su hijo, Marcelo Rubens Paiva, presenta una conmovedora narrativa sobre el dolor, la resistencia y la valentía de una madre que se convierte en un símbolo de lucha por la justicia y los derechos humanos en un contexto de represión y violencia estatal.
Rubens Paiva, conocido por su compromiso con las causas sociales y su postura crítica hacia el régimen militar, fue secuestrado en 1971, convirtiéndose en uno de los miles de desaparecidos políticos durante este periodo oscuro de la historia brasileña. Su desaparición dejó a su familia en un vacío de angustia, ya que el gobierno militar se negó a dar información sobre su paradero. Frente a esta indiferencia y a la creciente opresión, su esposa, quien inicialmente no tenía una carrera política, se ve empujada a tomar un papel activo en la denuncia de las injusticias del régimen.
Al no obtener respuestas ni justicia, y ante la desaparición de su marido, la protagonista comienza a organizarse junto a otras víctimas del régimen, convirtiéndose en una feroz defensora de los derechos humanos. Este proceso de activismo la enfrenta a numerosos riesgos, pues el régimen militar no solo atacaba a los opositores directos, sino que también perseguía a sus familias. A pesar de las amenazas y el miedo constante, la madre de Paiva no se detiene. Su lucha se convierte en un acto de resistencia, no solo por la justicia para su esposo, sino también para todos aquellos que sufrieron la represión del régimen.