
La trama de esta historia se desarrolla en la Nueva Inglaterra de 1835 y sigue a Angela, una niña que desde su nacimiento carga con el rechazo de su padre. Angela es el resultado de una relación extramatrimonial entre su madre, Mae, y otro hombre, lo que provoca que su padre la rechace y la culpe por la infidelidad de su madre. Desde temprana edad, Angela vive con un sentimiento de culpa, creyendo que su existencia es la causa de la depresión de Mae y de su propio abandono. Este profundo dolor la lleva a desarrollar un resentimiento hacia los hombres, a quienes ve como seres obsesionados por la fiebre del oro que domina la sociedad de la época.
A medida que Angela crece, las circunstancias de su vida la empujan a tomar decisiones difíciles. Sin un hogar ni un apoyo familiar, se ve obligada a vender su cuerpo para poder sobrevivir y encontrar un lugar donde dormir. A lo largo de su adolescencia, el odio hacia los hombres y la desconfianza hacia el mundo se profundizan. Angela se siente atrapada en un destino oscuro, convencida de que no merece una vida mejor, ni amor ni esperanza.
Es en este contexto de desesperación y amargura cuando aparece Michael Hosea, un hombre piadoso y bondadoso, que parece destinado a cambiar su vida. Michael, a diferencia de los hombres que Angela ha conocido, es un hombre de fe, dispuesto a mostrarle a Angela un amor incondicional y redentor. A pesar de la resistencia de Angela, quien no cree ser digna de ser amada o de recibir un cambio en su vida, Michael no se rinde y sigue a su lado, demostrando día a día que ella merece una segunda oportunidad.