
El maníaco homicida Jason Voorhees, conocido por sus sangrientas matanzas en Crystal Lake, regresa con un solo propósito: sembrar el caos y la muerte. Después de haber sobrevivido a sus encuentros con Jason, Tommy Jarvis, quien fue testigo de la brutalidad del asesino en su juventud, trata de dejar atrás el horror. Sin embargo, el trauma que le causó el monstruoso homicida sigue persiguiéndolo. Aunque logró escapar físicamente de Crystal Lake, el pasado sigue atormentándolo, sin darle descanso.
Ahora, Tommy vive en una casa aislada en medio del campo, un lugar que ha sido convertido en una residencia para adolescentes con problemas. Allí, busca superar las cicatrices de su pasado, pero su aparente calma se ve interrumpida cuando comienzan a ocurrir nuevos asesinatos. Los adolescentes de la casa se convierten en las víctimas de una nueva serie de crímenes sangrientos, y todo apunta a que Jason ha regresado con más sed de sangre que nunca.
A medida que los cuerpos empiezan a acumularse, el miedo se apodera de Tommy. En su mente, la figura de Jason, que alguna vez fue su peor pesadilla, vuelve a cobrar vida. Pero lo más aterrador es que Tommy comienza a dudar de sí mismo. ¿Está Jason detrás de las muertes, o es posible que, debido al profundo sufrimiento psicológico que ha vivido, Tommy mismo se haya convertido en lo que más temía? La duda crece dentro de él mientras la tensión y el misterio se intensifican con cada nuevo crimen.
El horror de ver cómo el recuento de víctimas aumenta lo lleva a cuestionarse sobre su propia naturaleza. ¿Será posible que, al enfrentarse a sus miedos, Tommy esté perdiendo el control? A medida que las líneas entre víctima y verdugo se desdibujan, Tommy se ve obligado a enfrentarse a su propia oscuridad interna, que lo lleva a la pregunta más aterradora: ¿Es realmente el asesino quien siempre temió?