
La historia se centra en las desventuras de este excéntrico pelotón, cuyas bromas y situaciones absurdas se desarrollan con gran sentido del humor. En esta versión, la trama se enriquece con la llegada de una periodista visitante, cuyo interés por el pelotón pone en evidencia algunas tensiones internas. La periodista, a la que interpretan personajes nuevos en el remake, desafía la dinámica del grupo y obliga a los miembros del pelotón a reconsiderar sus principios y valores, mientras intentan mantener la imagen de ser un equipo eficaz y valiente. La presencia de esta mujer, con una mirada moderna y algo distante del contexto bélico, introduce un contraste interesante que desestabiliza a los personajes y hace que surjan situaciones cómicas e inesperadas.
Además de la figura de la periodista, otro componente esencial en la trama es la aparición de un espía alemán infiltrado en la comunidad. La presencia de este espía introduce una capa de suspenso que se entrelaza con el tono humorístico de la película. Mientras los miembros del pelotón luchan por cumplir con su deber y defender su pueblo, también deben enfrentarse al desafío de desentrañar la amenaza oculta que se encuentra entre ellos. Este giro en la trama permite que el filme mezcle de manera efectiva momentos de tensión y comedia.