
En la Francia de la década de 1950, Simone, una mujer de espíritu libre, se encuentra atrapada en un matrimonio arreglado que le impide vivir según sus propios deseos. Obligada a seguir las normas sociales de la época, se siente atrapada en una relación que no satisface sus necesidades emocionales ni su anhelo de libertad. Sin embargo, Simone nunca pierde la esperanza de encontrar algo más allá de la rutina que la consume, y su vida da un giro inesperado cuando conoce a Georges.
Georges es un hombre marcado por las cicatrices de la Guerra de Indochina, un conflicto que dejó huellas profundas en su cuerpo y alma. Tras regresar de la guerra, lleva consigo tanto heridas físicas como emocionales, que lo convierten en un ser misterioso y lleno de dolor. Su encuentro con Simone, una mujer decidida a escapar de su vida aburrida y opresiva, desencadena una conexión instantánea que desafía las convenciones sociales de la época.
A medida que se conocen, Simone descubre en Georges a un hombre vulnerable, pero a la vez fuerte, que ha sobrevivido a uno de los conflictos más traumáticos de la historia reciente. Juntos, se embarcan en una relación que desafía las expectativas de la sociedad y les permite escapar, aunque sea por un momento, de las cadenas que los atan a sus respectivos destinos. Para Simone, este encuentro representa una oportunidad para liberarse de las restricciones de su matrimonio y buscar un amor genuino, uno que no dependa de las expectativas impuestas por los demás.
El romance entre Simone y Georges no es solo una historia de amor prohibido, sino también una reflexión sobre el poder de la sanación y el autodescubrimiento. Mientras ambos se enfrentan a su pasado y sus heridas, encuentran en el otro una fuente de consuelo y comprensión que les permite recuperar su libertad personal. A través de su relación, Simone y Georges se dan cuenta de que el amor puede ser una vía hacia la redención, un medio para liberarse de los traumas del pasado y forjar un futuro más auténtico.