
Dreux y Alyssa, dos mejores amigas y compañeras de piso, se enfrentan a una situación inesperada cuando descubren que el novio de Alyssa ha malgastado el dinero destinado al alquiler de su apartamento. Lo que parecía ser un día común de convivencia se transforma en una carrera contrarreloj para evitar el desahucio y, al mismo tiempo, salvar su amistad.
La situación comienza cuando Alyssa se entera de que el dinero que su novio había prometido entregar para el alquiler ha desaparecido. Sin previo aviso, se encuentran sin los fondos necesarios para cubrir el pago, y el casero, poco dispuesto a esperar, amenaza con desalojarlas si no abonan el alquiler a tiempo. Atrapadas en un aprieto económico, Dreux y Alyssa deben enfrentarse a la realidad de que su hogar está en peligro.
A medida que el tiempo se agota, ambas se ven obligadas a tomar decisiones rápidas. Mientras Alyssa intenta lidiar con su novio y descubrir qué ocurrió con el dinero, Dreux se concentra en encontrar soluciones urgentes para conseguir el dinero necesario. Juntas, idean planes improvisados para recaudar fondos, que incluyen desde vender objetos personales hasta realizar trabajos temporales. A medida que avanzan en su misión, las dos amigas se enfrentan a nuevos obstáculos y tensiones que ponen a prueba su paciencia y su habilidad para mantenerse unidas.
Sin embargo, a medida que la presión crece, también lo hace la conexión entre ellas. A través de cada dificultad y contratiempo, Dreux y Alyssa descubren lo que realmente significa apoyarse mutuamente en momentos de crisis. No solo deben encontrar una manera de evitar el desahucio, sino también preservar su relación de amistad ante las tensiones que surgen debido al estrés y las malas decisiones de los que las rodean.
La historia no solo gira en torno al dilema financiero, sino también sobre cómo las relaciones humanas, especialmente las de amistad, se ven afectadas cuando se enfrentan a situaciones difíciles. Mientras luchan por mantener su hogar, Dreux y Alyssa se dan cuenta de que los verdaderos desafíos no siempre son los externos, sino los internos: los miedos, las inseguridades y las decisiones que debemos tomar cuando la vida nos pone a prueba.