
Billy Batson, el adolescente que se convierte en el superhéroe Shazam al pronunciar su nombre, regresa con una nueva misión junto a sus hermanos adoptivos, quienes también comparten el mismo poder. Después de haber salvado el mundo en su primera aventura, Billy y su familia se ven obligados a volver a la acción cuando una nueva amenaza aparece en el horizonte: las Hijas de Atlas. Estas poderosas figuras mitológicas tienen en su poder un artefacto que podría destruir el mundo entero, y ahora, los Batson deben evitar que caiga en sus manos.
La trama de “¡Shazam! La furia de los dioses” pone a Billy y sus hermanos adoptivos en una carrera contrarreloj para detener a las Hijas de Atlas, un grupo de villanas con habilidades mágicas excepcionales. Las Hijas de Atlas buscan usar el artefacto místico para desatar una catástrofe global. La familia Batson, con sus poderes derivados de la magia de Shazam, debe enfrentarse a un enemigo mucho más formidable que cualquier desafío anterior. La responsabilidad de proteger al mundo recae sobre ellos una vez más, y en este proceso, los lazos familiares juegan un papel clave.
A lo largo de la película, Billy enfrenta no solo la amenaza externa de las Hijas de Atlas, sino también sus propios temores y dudas sobre su papel como líder. A medida que los poderes de Shazam y sus hermanos se ponen a prueba, las dinámicas familiares se ven complicadas, ya que las diferencias entre ellos surgen y ponen a prueba su unidad. Billy, quien comenzó siendo un joven inseguro, ahora debe demostrar su capacidad para tomar decisiones difíciles y liderar a su equipo en la lucha contra una amenaza que podría acabar con todo lo que conocen.
Por otro lado, las Hijas de Atlas son una fuerza imparable. Con sus conocimientos ancestrales y habilidades mágicas, representan un desafío mucho mayor que cualquier enemigo que hayan enfrentado anteriormente. La película no solo se enfoca en la acción y los combates, sino también en la evolución personal de los personajes, quienes deben encontrar un equilibrio entre ser superhéroes y mantenerse unidos como familia.