
Nick es un policía que, tras ser asesinado en cumplimiento de su deber, se encuentra en una situación completamente inesperada: ha muerto, pero su trabajo no ha terminado. En lugar de descansar en paz, es reclutado por una misteriosa organización llamada el «Rest In Peace Department» (R.I.P.D.), un cuerpo especializado en mantener el equilibrio entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Este departamento se encarga de cazar y mandar de regreso al infierno a los demonios que, por diversas razones, se esconden entre los humanos.
En este nuevo trabajo, Nick se asocia con Roy, un veterano agente que lleva siglos trabajando en el R.I.P.D. tras su propia muerte. Roy es un hombre rudo y algo cínico, con una vasta experiencia en el manejo de estas criaturas del inframundo, pero también con una actitud distante y un tanto desilusionada respecto a su situación. Juntos, forman un equipo poco convencional, con Roy tomando las riendas y Nick siendo el novato que aún está adaptándose a su nueva vida (o mejor dicho, su nueva «muerte»).
El desafío de Nick no es solo enfrentarse a demonios y criaturas infernales, sino también aceptar su propia condición de muerto. La angustia por no poder regresar con su esposa, a quien ama profundamente, lo atormenta constantemente. A lo largo de la historia, Nick intenta contactar con ella, enviándole señales en un desesperado intento por demostrarle que sigue ahí, incluso cuando nadie más puede verlo. Su afán de hacerle saber que está presente, aunque sea de manera invisible, añade una carga emocional importante a su misión en el R.I.P.D.
A pesar de su dolor por la separación, Nick pronto descubre que tiene una oportunidad única para resolver el misterio de su propio asesinato. Mientras persigue a los demonios que se esconden en el mundo de los vivos, comienza a juntar pistas que lo conducen a la verdad sobre lo que realmente ocurrió la noche de su muerte. En este proceso, Nick no solo busca justicia para sí mismo, sino que también empieza a aceptar su nueva realidad y el rol que debe jugar en el equilibrio entre ambos mundos, en un trabajo que, aunque extraño, le ofrece una oportunidad para encontrar algo de paz.