
En el corazón del conflicto armado de Irak, dos veteranos de guerra reciben una misión crucial que pondrá a prueba tanto su habilidad como su humanidad. Se les encomienda la tarea de escoltar a un grupo de civiles a través de la peligrosa «autopista de la muerte», una ruta conocida por su alta peligrosidad debido a los constantes ataques y emboscadas de grupos insurgentes. Este trayecto, que conecta las zonas de combate con la «Zona Verde», el enclave de seguridad de Bagdad, es el último obstáculo que los civiles deben cruzar antes de llegar a un lugar seguro.
Los dos soldados, hombres curtidos por años de experiencia en el campo de batalla, se enfrentan a la responsabilidad de proteger a un grupo de personas, muchas de ellas ajenas a la guerra, que buscan refugio en un lugar donde la vida cotidiana parece un lujo inalcanzable. La misión no solo es una cuestión de supervivencia, sino también de compromiso y empatía hacia aquellos que luchan por sobrevivir en medio de un entorno caótico.
Mientras avanzan por la «autopista de la muerte», el peligro acecha en cada esquina. Las carreteras, sembradas de escombros y restos de vehículos destruidos, son constantemente patrulladas por insurgentes que no dudan en atacar a cualquiera que se aventure en este territorio hostil. La tensión es palpable en cada kilómetro recorrido, mientras los veteranos y los civiles se enfrentan a la incertidumbre y el miedo constante.
A lo largo del viaje, los dos soldados se ven obligados a hacer frente a los fantasmas del pasado. La violencia y la desesperación que experimentan diariamente los civiles les recuerda las experiencias traumáticas que ellos mismos vivieron durante años de conflicto. Sin embargo, el sentido del deber y la determinación de garantizar la seguridad de los inocentes mantienen a los veteranos enfocados en su misión.
A medida que el convoy se acerca a la «Zona Verde», las tensiones no disminuyen, sino que aumentan. El destino de los civiles, y de los propios soldados, parece pender de un hilo. La última etapa de su viaje está llena de desafíos imprevistos, pero también es una oportunidad para que los veteranos rediman sus propios conflictos internos y encuentren, quizás por primera vez, un resquicio de paz en un mundo marcado por la violencia.