
Un grupo de científicos, impulsados por el deseo de llevar la genética de los Pokémon a nuevas alturas, inicia un arriesgado experimento para crear un ser superior. De este ambicioso proyecto nace Mewtwo, un Pokémon modificado genéticamente a partir de las células de Mew, un Pokémon legendario. La intención era clara: crear una criatura más poderosa y avanzada. Sin embargo, lo que parecía una creación prometedora pronto se convierte en una tragedia científica.
Los científicos esperaban que Mewtwo, al ser creado a partir de un Pokémon tan especial, presentara habilidades únicas que podrían revolucionar el mundo de la biotecnología. Su ADN fue manipulado para incrementar su fuerza, inteligencia y habilidades psíquicas. Sin embargo, el experimento no salió como se planeaba. Mewtwo, al igual que otros seres vivos, no solo tiene un cuerpo; también tiene conciencia y emociones. El hecho de que fuera creado a partir de un ser tan poderoso como Mew lo hizo aún más inestable. A medida que Mewtwo tomaba conciencia de su origen y de su creación, comenzó a sentirse resentido y frustrado por ser tratado como un simple experimento. Estas emociones, sumadas a su inmenso poder, lo hicieron cada vez más incontrolable.
La situación se salió de control rápidamente. Mewtwo, sintiéndose traicionado y rechazado por los científicos, se rebeló contra sus creadores. Con un poder psíquico abrumador, destruyó el laboratorio en el que fue creado y escapó, dejando a los científicos aterrados por las consecuencias de su experimento. El impacto de la creación de Mewtwo fue devastador no solo para los involucrados en su desarrollo, sino también para el mundo en general. La criatura, que alguna vez fue vista como una maravilla científica, ahora se había convertido en una amenaza que podría poner en peligro a todos a su alrededor.