
Cuando Andrés, un joven amante de los animales, se encuentra con la angustia de la desaparición de su querido perro Max, su vida da un giro inesperado. Max no era solo una mascota, sino su fiel compañero de aventuras, su amigo incondicional. Un día, mientras paseaban por el parque, Max se escapa, y pese a los esfuerzos por llamarlo, desaparece sin dejar rastro. Desesperado, Andrés decide no rendirse y, junto con sus padres, comienza una intensa búsqueda para encontrarlo antes de que el tiempo se agote.
El joven y su familia enfrentan rápidamente la cruda realidad de que la desaparición de Max no será fácil de resolver. Con cada día que pasa sin noticias de su amigo peludo, la angustia crece, pero la determinación de Andrés se mantiene firme. Sus padres, aunque preocupados, lo apoyan en todo momento, conscientes de lo importante que es Max para su hijo. Juntos, se embarcan en una verdadera aventura, recorriendo cada rincón de la ciudad, preguntando a los vecinos y revisando posibles pistas que podrían conducirlos a su mascota perdida.
A lo largo de esta búsqueda, Andrés experimenta una montaña rusa de emociones. La esperanza y el miedo se mezclan a medida que los días transcurren sin éxito. Sin embargo, la familia se fortalece con cada paso que dan en busca de Max. Andrés descubre que, más allá del dolor por la pérdida, lo que realmente importa es la unidad familiar y el poder de no rendirse nunca, incluso cuando todo parece perdido. La búsqueda se convierte en una lección de perseverancia, amor y apoyo mutuo.
Mientras avanzan en su viaje, Andrés y sus padres aprenden a valorar cada momento y a apreciar el vínculo profundo que los une con Max. A pesar de las dificultades que enfrentan, el espíritu de lucha y la esperanza nunca se desvanecen. Después de varios días de incertidumbre, cuando ya casi han perdido la fe, un giro inesperado en la historia les devuelve la alegría y la esperanza.