
Un boxeador cuya carrera se ha desplomado, sumido en el fracaso y la desesperación, descubre un oscuro secreto sobre su familia que lo lleva a un sorprendente destino. Este descubrimiento lo conecta con un torneo místico y ancestral llamado Mortal Kombat, donde luchadores de todo el mundo se enfrentan en combates a muerte para evitar la destrucción de los reinos. En este escenario, el boxeador se ve obligado a unirse a un grupo de guerreros, cada uno con habilidades extraordinarias, que luchan por salvar el equilibrio entre el bien y el mal.
Mortal Kombat no es un torneo común. La competencia tiene lugar entre los reinos de la Tierra y otras dimensiones, con un oscuro propósito: impedir que el malvado hechicero Shang Tsung logre conquistar los reinos y someterlos a su poder. Shang Tsung, con sus poderes místicos, ha manipulado a luchadores de todos los rincones del universo para que participen en este torneo mortal, con la esperanza de ganar y dominar todas las tierras.
Al principio, el boxeador no comprende del todo la magnitud del conflicto en el que se ve involucrado. Su vida, marcada por el fracaso y la tristeza, se convierte en la oportunidad para redimir su destino cuando es arrastrado al torneo. A medida que avanza en las peleas, el protagonista forma parte de un grupo de guerreros dispuestos a detener la tiranía de Shang Tsung. Entre ellos se encuentran luchadores con habilidades sobrenaturales, cada uno con un pasado y una razón personal para pelear.
Durante las intensas batallas, el boxeador no solo debe enfrentarse a los rivales que luchan para ganar el torneo, sino también a sus propios miedos y dudas. Lo que comienza como una lucha por la supervivencia pronto se convierte en una misión para salvar los mundos. Con cada combate, el protagonista se da cuenta de que, a pesar de sus fracasos pasados, posee una fuerza interior que lo impulsa a luchar por algo más grande que él mismo: el destino de los reinos.