
A finales de los años 60, en un contexto de agitación social y cultural, siete desconocidos llegan a un hotel en ruinas, el Hotel Royale, ubicado en la frontera entre California y Nevada. Este establecimiento, antaño glorioso, se ha convertido en un refugio deteriorado, con un pasado oscuro que parece acechar a todos los que se aventuran en su interior. En esta fatídica noche, cada uno de los siete huéspedes traerá consigo un secreto, y el hotel se convertirá en el escenario de una serie de encuentros que les darán la oportunidad de redención… o de condena.
Cada uno de los personajes tiene sus propios motivos para estar allí: un sacerdote con un pasado oscuro, una cantante que busca recuperar su carrera, una joven misteriosa, entre otros. A lo largo de la noche, las tensiones comienzan a desbordarse, y las vidas de estos extraños se entrelazan de manera inesperada. El Hotel Royale, con sus habitaciones separadas y su ambigua historia, actúa casi como un personaje más, jugando un papel crucial en el destino de los huéspedes.
A medida que las horas avanzan, las tensiones y secretos de cada uno empiezan a salir a la luz. La posibilidad de redención se presenta como una luz al final del túnel, pero los personajes deben enfrentarse a sus propios fantasmas y a la oscura historia del lugar. Los pasillos del hotel se llenan de dudas y traiciones, y pronto se revela que la oscuridad del pasado no está tan lejos como parece.
En este escenario de confinamiento y desesperación, las decisiones que los personajes tomen podrían marcar la diferencia entre la salvación y la destrucción. Lo que parece una noche común pronto se convierte en una batalla por la supervivencia, donde la moralidad de cada individuo será puesta a prueba. El Hotel Royale se convierte así en el epicentro de una noche de caos, donde el pasado y el presente se entrelazan, y cada acción tiene repercusiones impredecibles.