
En 2012, un momento histórico clave para la Iglesia católica está por ocurrir. El cardenal Jorge Bergoglio, quien en el futuro se convertiría en el Papa Francisco, se encuentra profundamente desilusionado con el rumbo que está tomando la institución eclesiástica. Ante este desencanto, Bergoglio, interpretado por Jonathan Pryce, solicita al Papa Benedicto XVI, encarnado por Anthony Hopkins, el permiso para retirarse del servicio clerical. Sin embargo, Benedicto, en lugar de aceptar la solicitud de su crítico más conocido, decide convocarlo a Roma, donde ambos protagonizan intensas y extensas conversaciones que marcarán el destino de la Iglesia.
La película Los Dos Papas, dirigida por Fernando Meirelles, ofrece una visión íntima y profunda de los diálogos entre estos dos hombres clave en la historia reciente del Vaticano. A través de su relato, se exploran las tensiones entre la tradición y el cambio, dos fuerzas que han caracterizado la evolución de la Iglesia a lo largo de los siglos. La lucha interna que vive Bergoglio, quien busca un enfoque más progresista frente a la institución, se contrapone a la postura conservadora de Benedicto, quien defiende la preservación de los valores y enseñanzas más tradicionales.
Más allá de las diferencias ideológicas, las conversaciones entre los dos papas muestran un proceso de reconciliación y comprensión mutua. La película se centra en cómo, a través de su diálogo, ambos logran acercarse a un entendimiento común que podría llevar la Iglesia hacia un futuro más inclusivo y flexible, sin perder su identidad fundamental.