
Billy Batson, el joven que se convierte en el poderoso Shazam al pronunciar su nombre, siempre ha sido un héroe por derecho propio. Sin embargo, cuando se le presenta la oportunidad de unirse a la Liga de la Justicia, su reacción es de duda y rechazo. A pesar de sus increíbles habilidades, Billy no está seguro de que formar parte de este grupo tan reconocido sea lo mejor para él. Su vida como héroe ha sido una aventura solitaria, y la idea de trabajar en equipo con otros superhéroes, como Superman, Batman o Wonder Woman, le genera cierta inseguridad.
La propuesta de unirse a la Liga de la Justicia no es algo que Billy tome a la ligera. Aunque tiene una gran responsabilidad como protector de la ciudad, el joven Shazam se siente intimidado por la magnitud de la oferta. Además, sabe que, por mucho poder que tenga, sigue siendo un niño y teme no estar a la altura de las expectativas de los demás miembros del equipo. La idea de perder su independencia y tener que actuar bajo las reglas de un grupo tan prestigioso le resulta incómoda.
Sin embargo, el destino tiene otras intenciones. La Monster Society, un grupo de villanos tremendamente poderosos y peligrosos, comienza a amenazar a la misma Liga de la Justicia. A medida que los héroes más experimentados se ven superados por la magnitud de la amenaza, Shazam se convierte en la última esperanza. Cuando la situación empeora y la Liga queda en una posición vulnerable, Billy se ve obligado a actuar, ya que él es el único que tiene la capacidad de salvarlos.
Este inesperado giro de los acontecimientos obliga a Billy a reconsiderar su postura. Aunque inicialmente se siente inseguro y renuente, al enfrentarse a la amenaza de la Monster Society, Shazam descubre la verdadera importancia del trabajo en equipo. La situación lo lleva a comprender que ser parte de la Liga de la Justicia no significa perder su identidad, sino que, por el contrario, puede usar sus poderes de manera aún más efectiva al colaborar con otros héroes.