
La familia Grace, formada por la madre Helen y sus tres hijos Jared, Simon y Mallory, se muda a un viejo caserón en el campo después de dejar atrás la ciudad de Nueva York. La propiedad pertenece a su excéntrico tío Arthur Spiderwick, un hombre que había estado alejado de la familia por años. Lo que en principio parecía ser una oportunidad para empezar de nuevo, pronto se convierte en una experiencia aterradora llena de secretos y fenómenos extraños.
Al principio, los sucesos misteriosos en la casa parecen pequeños y desconcertantes: puertas que se cierran solas, ruidos inexplicables y objetos que desaparecen sin dejar rastro. La madre, preocupada por los cambios en el comportamiento de Jared, especialmente, empieza a sospechar que él es el causante de los problemas. Sin embargo, Jared está convencido de que algo más está ocurriendo, y decide investigar con la ayuda de sus hermanos.
El trío comienza a explorar la antigua finca y pronto descubren un antiguo libro llamado El Manual de la Finca Spiderwick, que había pertenecido a su tío Arthur. En sus páginas, encuentran información sobre un mundo oculto, poblado por criaturas fantásticas y mágicas, algunas peligrosas y otras inofensivas. La finca no es solo un hogar antiguo, sino un lugar lleno de misterios, donde duendes, trolls, hadas y otras entidades mágicas coexisten con el mundo humano, pero en un plano oculto.
A medida que los hermanos profundizan en los secretos de la casa, se dan cuenta de que los extraños sucesos están relacionados con estas criaturas. En su búsqueda por entender lo que está pasando, descubren que el libro de su tío guarda información vital para protegerse de estas entidades, pero también es codiciado por seres oscuros que desean apoderarse de su poder. La familia Grace se ve envuelta en una lucha por desentrañar la verdad y defender su hogar.