
En «Las crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian», la historia tiene lugar un año después de los eventos narrados en «El León, la Bruja y el Armario», cuando los hermanos Pevensie, los reyes y reinas de Narnia, regresan a este mágico y lejano mundo. Lo que descubren al llegar es desconcertante: aunque solo ha pasado un año para ellos, en Narnia han transcurrido más de 1.300 años. El reino que ellos conocieron como un lugar próspero y lleno de vida ya no es el mismo. La Edad de Oro de Narnia ha quedado atrás, y el esplendor que caracterizó a este mundo fantástico ha sido reemplazado por la oscuridad y el control de los Telmarinos.
En ausencia de los cuatro hermanos, los Telmarinos, una raza humana extranjera, han tomado el control de Narnia, sometiendo a sus habitantes y despojando a los antiguos seres mágicos de su libertad. Ahora, Narnia está bajo el gobierno tiránico de Miraz, un cruel y despiadado rey que no duda en usar el poder para mantener su dominio. El reino se ha vuelto sombrío, y las criaturas míticas que antes poblaron estas tierras ahora son vistas como leyendas y temidas como fantasmas.
Sin embargo, la esperanza no está perdida, ya que los Pevensie pronto conocen al joven Príncipe Caspian, el legítimo heredero al trono de Narnia. Caspian ha crecido bajo la tutela de su malvado tío, el rey Miraz, quien lo ha mantenido a su lado para asegurar que no reclame el trono. Temiendo que Caspian llegue a ser una amenaza para su poder, Miraz ha ordenado su asesinato y ha colocado en su lugar a su propio hijo recién nacido. Ante esta amenaza, Caspian huye y se refugia en el bosque con las criaturas mágicas y los viejos amigos de los Pevensie, buscando reunir fuerzas para derrocar a su cruel tío.