
La ciudad de los niños perdidos (1995) es una joya visual del cine fantástico dirigida por Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, que mezcla ciencia ficción, aventura y surrealismo en una historia oscura y onírica. Ambientada en un universo distópico y neblinoso, esta película narra la inquietante búsqueda de One, un hombre fuerte pero ingenuo, que intenta rescatar a su hermano pequeño secuestrado por un científico llamado Krank, quien no puede soñar y por ello roba los sueños de los niños.
La película destaca por su atmósfera gótica, diseño de producción único y un elenco de personajes excéntricos, como Irvin, un cerebro parlante en un tanque, y una inquietante banda de clones. Con una mezcla de estética steampunk y narrativa de cuento oscuro, La ciudad de los niños perdidos ha ganado estatus de culto gracias a su originalidad visual y profundidad temática.