
Miranda (Rosamund Pike) es una enfermera que vive en un pequeño pueblo, donde se siente realizada tanto en lo profesional como en lo personal. Después de años de esfuerzo, finalmente ve al alcance de la mano la posibilidad de cumplir sus sueños: mudarse a la casa que siempre ha deseado y continuar desarrollando su carrera. Todo en su vida parece estar encaminado hacia un futuro estable y prometedor, y la paz que ha alcanzado la lleva a sentirse optimista sobre lo que está por venir.
Sin embargo, una cita a ciegas con un desconocido llamado William (Shiloh Fernandez) cambiará radicalmente su destino. Lo que comenzó como una simple oportunidad para conocer a alguien nuevo se transforma en una experiencia que trastorna todo lo que Miranda había planeado. William, un joven enigmático, la atrapa en una relación que desencadena una serie de situaciones inesperadas, llevando a Miranda a cuestionar sus decisiones y su futuro.
A medida que su vínculo con William se profundiza, Miranda se enfrenta a conflictos internos y se ve obligada a lidiar con emociones que había reprimido durante mucho tiempo. La conexión con él, lejos de ser solo una historia de amor, la empuja a revisar aspectos oscuros de su vida, que había intentado dejar atrás. Mientras lucha con sus propios sentimientos y miedos, descubre que hay secretos que han estado ocultos y que amenazan con salir a la luz.
El viaje de Miranda hacia la recuperación no será sencillo. Para recuperar el control de su vida, se enfrenta a un proceso de perdón, tanto hacia los demás como hacia sí misma. Debe aprender a dejar atrás el pasado y aceptar que hay cosas que no puede cambiar. Además, un oscuro secreto relacionado con Rosalind, una persona clave en su vida, emerge como una amenaza que podría destruir las relaciones que ha construido y arruinar sus planes de futuro.