
En medio de un feroz incendio forestal, el superintendente de bomberos Jake Carson (John Cena) y su equipo de élite, compuesto por los expertos Daniel (Keegan-Michael Key), Rodrigo (John Leguizamo) y Axe (Tyler Mane), se enfrentan a un rescate de alto riesgo. Durante su misión, logran salvar a tres hermanos, interpretados por Brianna Hildebrand, Christian Convery y Finley Rose Slater, pero rápidamente descubren que su trabajo más desafiante no es sofocar las llamas, sino cuidar de los pequeños.
Al no poder localizar a los padres de los niños debido al caos del incendio, los bomberos se ven obligados a hacerse cargo de ellos. Este inesperado giro de los acontecimientos pone a prueba las habilidades de los expertos en incendios de una manera completamente diferente. A medida que intentan mantener el orden y la seguridad, los bomberos se dan cuenta de que nada en su entrenamiento los preparó para la imprevisibilidad y el desorden que los niños traen consigo. Los niños, al igual que los incendios, son incontrolables, y los bomberos deben adaptarse rápidamente a esta nueva situación.
Con el cuartel de bomberos en completo desorden y sus vidas personales y profesionales sacudidas, el equipo de bomberos se enfrenta a una serie de retos inesperados. A lo largo de su convivencia con los niños, descubren que la situación es mucho más compleja de lo que imaginaron. Cada día trae nuevas sorpresas, desde travesuras y caos hasta momentos de conexión genuina. Los hombres y mujeres que estaban acostumbrados a salvar vidas en situaciones extremas se ven ahora lidiando con la imprevisibilidad de la vida familiar.
A medida que avanza la historia, los bomberos deben aprender lecciones que nunca pensaron que necesitarían, como la paciencia, la empatía y la flexibilidad. El trabajo en equipo, fundamental en la lucha contra incendios, resulta ser igualmente esencial para lidiar con los pequeños, que desafían constantemente las normas y los límites. En este proceso, los bomberos descubren que cuidar de los niños es una tarea que requiere una valentía diferente a la que normalmente emplean al combatir el fuego.