
En un día común en la selva, el elefante Horton se encontraba disfrutando de su tranquila rutina cuando, de repente, escuchó un pequeño y débil grito de auxilio que provenía de una mota de polvo flotante. Sorprendido por el extraño sonido, Horton intentó investigar el origen del grito, pero no logró ver nada. A pesar de la aparente insignificancia de la mota, el elefante decidió que debía hacer algo para ayudar, pues su corazón generoso no podía ignorar un llamado de auxilio, por más pequeño que fuera.
Al acercarse más, Horton descubre que la mota de polvo no es simplemente un pedazo insignificante de suciedad, sino que es en realidad el hogar de los Whos, un diminuto y animado pueblo que reside en un mundo microscópico en esa pequeña mota. En la ciudad de Whoville, los Whos son conscientes de su frágil existencia y, al igual que Horton, se dan cuenta de lo vulnerables que son a cualquier amenaza que pueda destruir su hogar. Desesperados por encontrar ayuda, los habitantes de Whoville confían en Horton y le piden que los proteja a toda costa.
Aunque el elefante no puede ver a los Whos debido a su tamaño gigante y su mundo diminuto, decide que su deber es protegerlos y asegurar que su hogar no sea destruido por aquellos que no creen en su existencia. Horton se compromete a cuidar la mota de polvo y mantenerla a salvo de cualquier peligro, aunque esto le traerá muchas dificultades. A lo largo de su travesía, Horton enfrenta el escepticismo de otros animales, quienes se burlan de él y le dicen que está perdiendo el tiempo al preocuparse por algo tan diminuto e invisible. Sin embargo, Horton mantiene su promesa, ya que su sentido de la justicia y la lealtad es más grande que las dudas que los demás puedan tener.