
Las vacaciones de verano en la casa de los tíos de Harry Potter se han alargado más de lo que él quisiera. Sintiéndose solo y desconectado, el joven mago está cada vez más inquieto. A pesar de que no ha tenido noticias de sus amigos más cercanos, Ron y Hermione, tiene una sensación extraña: algo está ocurriendo en Hogwarts, su amado colegio de magia. Su intuición no le falla, pues, al comenzar el nuevo curso escolar, sus peores temores se hacen realidad.
El Ministerio de Magia, que debería velar por la seguridad de la comunidad mágica, se ha visto envuelto en un conflicto de intereses. Después de los sucesos ocurridos en el regreso de Voldemort, la institución se muestra reacia a admitir que el temible mago oscuro ha regresado a la vida. En lugar de actuar con responsabilidad, el Ministerio niega su retorno y, de forma alarmante, decide emprender una campaña de desprestigio contra Harry y su protector, el director Dumbledore. Los intentos de desacreditar a Harry se intensifican, mientras el joven mago se ve cada vez más aislado, sin apoyo, y rodeado de quienes parecen dudar de sus palabras.
Para empeorar aún más las cosas, el Ministerio designa a Dolores Umbridge, una cruel y autoritaria profesora, para vigilar de cerca a Harry y asegurarse de que no haga nada que pueda contradecir la versión oficial de los hechos. La presencia de Umbridge en Hogwarts es una pesadilla para todos los estudiantes, pues sus métodos dictatoriales y su afán de control hacen que la atmósfera escolar se vuelva opresiva y tensa.
Atrapado entre la soledad y la incomprensión de aquellos que lo rodean, Harry comienza a descubrir que algo mucho más oscuro y peligroso se esconde detrás de las mentiras que se propagan. A medida que avanza el curso, sus sospechas se confirman: Voldemort no solo ha regresado, sino que parece tener la capacidad de leer sus pensamientos. Además, Harry teme que el mago oscuro esté tras un objeto secreto que le otorgaría el poder suficiente para restaurar su dominio sobre el mundo mágico.