
La historia comienza en un escenario de caos y agitación social, donde las protestas estallan debido a la creciente preocupación por el control de precios en el comercio de agua. El descontento popular se intensifica por la reciente asociación entre el gobierno de la República de Kuzan y Harimadara Heavy Industries, destinada a gestionar el suministro de agua en el país. La situación llega a un punto crítico cuando se organiza un evento para celebrar esta colaboración, lo que genera un clima de tensión en la ciudad.
Aramaki, jefe de la Sección 9, es responsable de manejar la seguridad en New Port City. Para controlar el desorden, decide cerrar tiendas y bloquear el tráfico en la zona. Mientras la Sección 9 se mantiene alerta y monitorea la situación, se prepara para posibles amenazas terroristas que puedan aprovechar la confusión para atacar. En este contexto, la policía local comienza a responder de forma violenta a las manifestaciones, disparando contra los manifestantes, lo que solo empeora la situación.
La Sección 9, en su esfuerzo por restaurar el orden, se adentra en el caos para encontrar el origen de los disturbios. Durante el evento de la industria del agua, Dr. Zhinzhee Bekka Arr Thied, representante de la compañía, da un discurso en medio de un ambiente ya tenso. De repente, se desatan tiroteos y el ambiente se torna aún más peligroso. Motoko, miembro destacado de la Sección 9, se infiltra en el área, moviéndose con rapidez y habilidad para evitar el fuego cruzado y acercarse al corazón del conflicto.
Mientras tanto, una misteriosa voz femenina se escucha en el aire, diciendo: “Fire Starter can’t be stopped” (El iniciador del fuego no puede ser detenido), lo que sugiere que detrás de los disturbios hay una figura o fuerza aún más peligrosa que está manipulando los eventos desde las sombras. Esta advertencia subraya el hecho de que lo que comenzó como una simple protesta podría ser solo la punta del iceberg de una amenaza mucho mayor.
En medio del creciente caos, la Sección 9 se ve atrapada entre la violencia de los manifestantes y las operaciones encubiertas que podrían estar orquestando el desorden. El destino de la ciudad parece pender de un hilo, mientras Aramaki y su equipo luchan por restaurar el orden y descubrir quién está detrás de este misterioso caos.