
El mundo ha cambiado de forma drástica y aterradora. Las ciudades han desaparecido bajo el agua, la tierra firme se ha convertido en un recuerdo borroso y la vida tal como se conocía ha quedado atrás. En este escenario apocalíptico, la lucha por la supervivencia se ha convertido en una batalla diaria. Entre los afectados por esta catástrofe se encuentra un gato solitario, cuya vida da un giro devastador cuando su hogar es destruido por una inmensa inundación.
Sin un refugio y sin un camino claro, el felino se ve obligado a deambular entre ruinas flotantes y escombros, enfrentándose a la incertidumbre de un mundo transformado. En su errante búsqueda, el destino lo lleva hasta un viejo barco convertido en refugio para un grupo diverso de animales. Allí, criaturas de distintas especies, cada una con su propia historia de pérdida y supervivencia, han encontrado un refugio temporal. Sin embargo, la convivencia en este entorno hostil no es sencilla. Los instintos de supervivencia chocan, los miedos generan tensiones y la desconfianza amenaza con desestabilizar la frágil armonía del grupo.
Mientras el barco avanza sin un rumbo fijo sobre el vasto océano, sus ocupantes deben enfrentar innumerables desafíos. La escasez de alimentos, la presencia de depredadores y la incertidumbre del futuro ponen a prueba su resistencia y su capacidad de adaptación. En este contexto, el gato descubre que la soledad ya no es una opción viable. Aprender a confiar en los demás y cooperar se convierte en la única forma de sobrevivir.
Con el tiempo, la tripulación improvisada comienza a trabajar en conjunto, fortaleciendo lazos que van más allá de la mera conveniencia. Durante su travesía, descubren estructuras sumergidas que sugieren la posible existencia de otros sobrevivientes o, quizás, de un nuevo hogar en algún rincón del mundo. Cada jornada trae consigo nuevos peligros, pero también oportunidades para afianzar la confianza y la solidaridad entre los miembros del grupo.