
A través de este prisma, la historia sigue la caída de un profesor de inglés de secundaria, un hombre bien intencionado que lucha por proteger a sus estudiantes más vulnerables, mientras se enfrenta a una creciente red de conflictos personales y sociales.
El protagonista, un educador dedicado a su trabajo, se ve arrastrado por una serie de eventos que lo empujan hacia una espiral de desesperación. Su principal preocupación es el bienestar de sus estudiantes más cercanos, aquellos que sufren las amenazas de los matones, tanto dentro como fuera del aula. Estos matones no son solo los chicos problemáticos de la escuela, sino una representación de las estructuras de poder que existen en la comunidad. Los conflictos entre los estudiantes, la intimidación y las desigualdades sociales subrayan un ciclo de violencia emocional que afecta a todos los involucrados.
El profesor se enfrenta a un dilema: tratar de proteger a sus alumnos, incluso cuando el sistema parece estar en su contra. La situación se complica cuando entra en conflicto con un mecenas adinerado que tiene una gran influencia sobre la comunidad. Este personaje representa el poder económico y la clase social que controla las decisiones en el entorno suburbano, perpetuando las desigualdades y manteniendo el status quo. La lucha del profesor se convierte en una batalla no solo contra los matones de la escuela, sino contra el sistema que permite que este tipo de abuso y trauma sigan siendo transmitidos de generación en generación.
La película plantea una reflexión sobre la naturaleza del trauma, mostrándolo como algo más que un sufrimiento individual. A través del personaje del profesor, la historia subraya cómo el daño emocional puede afectarnos de manera colectiva, transmitiéndose entre las personas a lo largo del tiempo. El profesor, en su intento de desafiar las estructuras de poder, representa el deseo de romper con esos ciclos de sufrimiento y abuso. Al mismo tiempo, la trama también pone en duda si es posible sanar o, por el contrario, si las heridas emocionales de una comunidad están demasiado arraigadas para ser superadas.