
La secuela de Inside Man (2006) regresa con una historia llena de suspenso, acción y una nueva crisis que pondrá a prueba tanto a la policía de Nueva York como a los agentes federales. En esta ocasión, un negociador de rehenes de la policía de Nueva York se ve forzado a colaborar con un agente federal para resolver una delicada situación: un grupo de turistas ha sido tomado como rehén en la Reserva Federal de los Estados Unidos. Durante un asedio que dura 10 horas, los secuestradores mantienen a los rehenes bajo su control, exigiendo una serie de demandas mientras una gran parte de la ciudad observa el tenso desarrollo de los hechos.
El negociador de rehenes, un hombre con años de experiencia en situaciones de crisis extremas, se enfrenta a su mayor desafío cuando se encuentra atrapado en una operación de rescate que parece salir de su control. Su habilidad para negociar con los delincuentes será puesta a prueba, mientras intenta mantener la calma y evitar que la situación se agrave. Sin embargo, no está solo. Para resolver el secuestro, se une a un agente federal, quien aporta una perspectiva más táctica y estratégica al conflicto. A pesar de sus diferencias, la cooperación entre ambos personajes se convierte en un elemento esencial para la resolución del caso.
A lo largo de las 10 horas del asedio, los dos protagonistas trabajan contra el reloj, tratando de desentrañar los verdaderos motivos de los secuestradores y la razón detrás de su elección de la Reserva Federal como objetivo. Mientras los rehenes permanecen en una situación vulnerable, el negociador debe emplear todas sus habilidades para mantenerlos a salvo, mientras que el agente federal se encarga de coordinar el operativo para un posible asalto si la situación se vuelve insostenible. La tensión se incrementa conforme las horas pasan y la presión sobre los equipos de rescate se intensifica.