
En El diario de Greg: Navidad en apuros, la Navidad no es un simple descanso para Greg Heffley, el joven protagonista de la famosa serie de Jeff Kinney. Aunque la mayoría de las personas espera disfrutar de la tranquilidad y la magia de estas fiestas, Greg se ve envuelto en una serie de situaciones cómicas y desastrosas que convertirán su Navidad en una experiencia inolvidable, pero nada perfecta.
Greg, conocido por su tendencia a meterse en líos, se encuentra una vez más en medio de una aventura llena de caos. Esta vez, su mayor preocupación es asegurarse de recibir el regalo que ha pedido a Santa Claus. Sin embargo, como es habitual en la vida de Greg, las cosas no salen como espera. Entre intentos fallidos y momentos embarazosos, se enfrenta a una Navidad mucho más complicada de lo que había anticipado.
A medida que la tormenta de nieve azota su ciudad, la familia Heffley se encuentra atrapada en casa. Lo que comienza como una ocasión para relajarse y disfrutar de la Navidad se transforma en un cúmulo de situaciones inesperadas que ponen a prueba la paciencia de todos. Mientras la nieve cubre todo el paisaje, Greg tiene que lidiar con la desesperación de que Santa podría no dejarle lo que tanto desea, lo que da pie a una serie de momentos cómicos en los que su desesperación y su torpeza se hacen protagonistas.
Lo interesante de esta historia no es solo el desastre que Greg genera, sino también los momentos de reflexión y los valores que surgen en medio del caos. A lo largo de la novela, Greg comienza a darse cuenta de que, aunque la Navidad puede no salir como uno lo planea, lo más importante es estar rodeado de la familia. Entre risas y percances, Greg aprende a valorar los pequeños detalles de la vida, como la compañía y el amor familiar, que son los verdaderos regalos de la Navidad.