
En un mundo que parece marchar con normalidad, un matrimonio al borde de la ruptura se ve atrapado por una catástrofe de dimensiones apocalípticas. La trama comienza con una pareja que, a pesar de estar a punto de separarse, debe unirse ante una amenaza que pondrá en peligro sus vidas y las de su hijo. Un gigantesco objeto del espacio está a punto de impactar contra la Tierra, y con él, la destrucción total del planeta. En medio de este caos, la familia es seleccionada para refugiarse en un búnker subterráneo, diseñado para proteger a un pequeño grupo de personas de la inminente catástrofe.
Con solo 48 horas para actuar, la familia se enfrenta a la angustiante realidad de que su tiempo en la superficie terrestre está llegando a su fin. Deben tomar decisiones cruciales rápidamente, sin poder perder ni un solo minuto. Mientras se preparan para ingresar al búnker, las tensiones entre el padre y la madre alcanzan su punto máximo, ya que sus diferencias personales siguen creciendo en un momento en el que lo único que importa es su supervivencia y la de su hijo.
El relato no solo se centra en la amenaza externa, sino también en los conflictos internos de la familia. Mientras el fin del mundo se acerca, los miembros de la familia deben dejar a un lado sus rencores y trabajar juntos para encontrar una salida. La situación los obliga a replantear su relación, buscando una forma de salvar lo que queda de su vínculo y de garantizar la seguridad de su hijo en medio del caos.
La película plantea una reflexión sobre lo que sucede cuando el tiempo se agota y las personas deben enfrentarse a sus propios miedos y debilidades. La amenaza del fin del mundo se convierte en un catalizador para que cada miembro de la familia se enfrente a sus propios conflictos internos. A medida que la cuenta atrás avanza, se hace evidente que la única forma de sobrevivir es a través de la cooperación y el sacrificio mutuo.