
En una isla paradisíaca, un grupo de lémures vive en armonía, disfrutando de una existencia tranquila y sin preocupaciones. Todo cambia cuando, por accidente, encuentran un huevo de dinosaurio escondido entre la vegetación. Tras un tiempo de espera, el cascarón finalmente se rompe y de él emerge un pequeño iguanodonte. Sorprendidos pero fascinados, los lémures deciden acoger al recién nacido y lo nombran Aladar. A pesar de las notables diferencias de tamaño entre ellos, los lémures lo aceptan como un miembro más de su familia.
A lo largo del tiempo, Aladar crece rápidamente y desarrolla un fuerte vínculo con sus nuevos amigos. Los lémures, aunque más pequeños, lo cuidan como si fuera uno de los suyos, y Aladar, a su vez, se convierte en una figura protectora para el grupo. Juntos comparten momentos de diversión, aprendizaje y aventura, mientras los lémures enseñan al dinosaurio sobre su mundo, y él les muestra su propia visión del entorno, llena de asombro y valentía.
Sin embargo, la calma que disfrutaban en la isla se ve interrumpida de forma drástica cuando un meteorito se estrella contra el planeta. El impacto causa una serie de cataclismos que destruyen la isla y ponen en peligro la vida de todos sus habitantes. Obligados a huir para sobrevivir, los lémures y Aladar se embarcan en un largo viaje en busca de un nuevo hogar. El desafío de encontrar un lugar seguro los llevará a enfrentar nuevos peligros, a descubrir nuevos horizontes y a superar obstáculos que jamás imaginaron.
El vínculo entre Aladar y los lémures será crucial para su supervivencia. A pesar de las diferencias entre especies, lo que los une es el amor, la solidaridad y la voluntad de cuidarse mutuamente. Juntos aprenderán a adaptarse a un mundo cada vez más impredecible, enfrentándose a adversidades y, sobre todo, a la pérdida de su hogar. La historia de Aladar es un relato de crecimiento, valentía y esperanza, en el que la amistad y el trabajo en equipo juegan un papel fundamental para superar cualquier dificultad.