
Un grupo de mercenarios altamente entrenados es reclutado por la CIA para llevar a cabo una misión en la densa selva centroamericana. Su tarea es rescatar a unos pilotos que han caído en manos de una guerrilla local. Con su vasta experiencia y recursos avanzados, los mercenarios logran liberar a los prisioneros sin mayores complicaciones. Sin embargo, lo que parecía una misión exitosa se convierte en una pesadilla cuando, durante el regreso, comienzan a sentir que algo los acecha.
A lo largo de su viaje de vuelta, la sensación de estar siendo observados se intensifica, y pronto descubren que no están enfrentándose a una amenaza humana. Algo invisible y mortal los está cazando uno a uno. A pesar de su preparación para enfrentarse a los más peligrosos enemigos en la Tierra, la verdadera amenaza resulta ser algo mucho más aterrador: un cazador alienígena, una criatura de otro mundo cuya única intención es capturar a sus víctimas y coleccionar sus calaveras como trofeos. Esta entidad, dotada de una tecnología mucho más avanzada que la humana, sigue a los mercenarios con un sigiloso y letal acecho, utilizando sus habilidades para desaparecer y moverse entre las sombras de la jungla.
A medida que los mercenarios caen, la tensión crece entre los sobrevivientes, quienes intentan comprender cómo enfrentarse a un enemigo tan fuera de lo común. Cada intento de defensa parece inútil frente a la superioridad del cazador, cuya presencia se vuelve más aterradora conforme avanza la historia. Los hombres, acostumbrados a luchar contra guerrilleros y animales salvajes, pronto se dan cuenta de que la amenaza que enfrentan es completamente diferente: un ser cuya única motivación es la caza, y cuya forma de atacar va más allá de cualquier lógica humana.