
En una historia llena de aventura, música y valentía, conocemos a dos ratones muy diferentes entre sí. Vini es un ratón carismático, pero su mayor obstáculo es su temor al escenario. A pesar de ser un poeta talentoso, su miedo escénico lo convierte en un ser tímido y reservado. Tito, en cambio, es un guitarrista encantador y lleno de confianza. Juntos, se enfrentan a una situación inesperada cuando el diluvio universal comienza a desbordarse y el Arca de Noé se convierte en su único refugio.
La única regla que impone el Arca es que cada especie debe enviar una pareja, un macho y una hembra, para asegurar la supervivencia de la especie. Sin embargo, Vini y Tito no cumplen con esta norma, ya que son dos machos. A pesar de ello, la astucia de una cucaracha y un poco de suerte les permiten colarse en el Arca, donde pronto se dan cuenta de que tienen una misión mucho más grande: evitar que los animales carnívoros y herbívoros se enfrenten durante los 40 días y 40 noches que estarán juntos en ese espacio cerrado.
Con los animales de diferentes especies compartiendo el Arca, el ambiente se vuelve tenso. Los carnívoros miran a los herbívoros como su alimento, y los herbívoros temen ser devorados. La situación está al borde del caos, pero Vini y Tito no se rinden. Con la guitarra de Tito y la creatividad de Vini, los ratones idean un plan audaz: usar la música para romper las tensiones y fomentar la convivencia pacífica entre las especies.
A lo largo de la travesía, los ratones logran unir a los animales mediante canciones que calman sus miedos y les permiten verse como aliados en lugar de enemigos. La música se convierte en un lenguaje universal que, más allá de las diferencias naturales de cada especie, tiene el poder de sanar y reconciliar.