
Lo que parecía ser una simple escapatoria al aire libre para disfrutar del montañismo se transforma en una experiencia aterradora cuando Kelly, una joven amante de la naturaleza, se ve atrapada en un pesadilla sin fin. La historia comienza cuando Kelly, durante una excursión en la que busca despejar su mente y disfrutar de la belleza del paisaje montañoso, se ve involucrada en un crimen. Al ser testigo de un acto violento y brutal, la vida de Kelly da un giro dramático. Lo que parecía una tranquila jornada en la montaña se convierte en una constante huida.
Los responsables del crimen no tardan en darse cuenta de que Kelly los ha visto y no están dispuestos a dejarla escapar. Sin opción de recurrir a la policía, pues sabe que el poder de sus perseguidores es grande, Kelly decide huir. En un intento desesperado por salvar su vida, se interna en una de las montañas más peligrosas y escarpadas de la región. Con un entorno hostil que le resulta cada vez más difícil de soportar, la joven tiene que lidiar no solo con el acoso de los criminales, sino también con los retos implacables de la montaña, donde el terreno rocoso y las condiciones extremas hacen la supervivencia aún más complicada.
La montaña, que al principio parecía ofrecerle un refugio, se convierte en un enemigo más. Cada paso que da la aleja más de la seguridad y cada rincón de la cordillera parece estar lleno de peligros. Desde el frío extremo hasta la falta de alimentos y agua, Kelly debe usar toda su astucia y habilidades para seguir adelante. Además, el miedo constante de ser capturada por los criminales que la persiguen la obliga a mantenerse alerta en todo momento.
A medida que avanza, la trama se adentra en el psicológico, pues Kelly comienza a cuestionarse si podrá sobrevivir, o si el pánico y el agotamiento la vencerán. Los criminales, cada vez más cercanos, la empujan al límite, tanto física como emocionalmente. La montaña, que en su inicio era una opción de escape, se convierte en su prisión.