
Danny Ocean (George Clooney) regresa con su inseparable banda en una nueva misión llena de riesgos y audacia. Esta vez, el objetivo del grupo no es simplemente realizar un robo, sino proteger a uno de los suyos de una traición devastadora. Reuben Tishkoff (Elliott Gould), un miembro esencial de la banda, ha sido engañado y arruinado por Willy Bank (Al Pacino), un despiadado y poderoso propietario de un casino. Bank, además de robarle su fortuna, ha puesto en peligro la vida de Reuben, lo que motiva a Danny y su equipo a tomar cartas en el asunto.
El grupo, formado por personajes como Rusty Ryan (Brad Pitt), Linus Caldwell (Matt Damon) y Basher Tarr (Don Cheadle), decide que no solo deben recuperar lo que Bank ha arrebatado, sino también vengar la injusticia que su amigo ha sufrido. Sin embargo, su misión va más allá de un simple acto de venganza; la banda tiene la intención de robar el casino de Bank de una manera tan ingeniosa como peligrosa, con la finalidad de darle una lección que el despiadado empresario no olvide.
El plan para ejecutar el robo es complicado, detallado y lleno de elementos que podrían desmoronarse en cualquier momento. Como siempre, la banda se enfrenta a diversos obstáculos que incluyen sofisticados sistemas de seguridad, la vigilancia constante de Bank y, por supuesto, las complejas dinámicas internas entre los miembros del equipo. La destreza y el ingenio de cada uno de los integrantes serán claves para llevar a cabo una operación exitosa.
A medida que la trama avanza, se hace evidente que el verdadero desafío para Ocean y su banda no solo es robar el casino, sino equilibrar la lealtad a sus amigos y su moralidad frente a un enemigo despiadado. Cada miembro del equipo, con su personalidad única, aporta algo esencial al plan, y su capacidad para trabajar juntos bajo presión se convierte en uno de los mayores activos de la operación.