
Cuando pensamos en Abraham Lincoln, es común recordarlo como el decimosexto presidente de los Estados Unidos, un líder emblemático que abolió la esclavitud y guió al país a través de la Guerra Civil. Sin embargo, una fascinante reinterpretación de su historia nos lo presenta bajo una luz completamente distinta: la de un implacable cazador de vampiros.
Esta peculiar versión de Lincoln surge a partir de un giro de ficción que nos lleva a imaginar que su lucha no se limitó únicamente a los campos de batalla políticos y militares, sino que también libró una guerra secreta contra las criaturas de la noche. La premisa se centra en un suceso traumático en la vida del joven Abraham: el asesinato de su madre a manos de un vampiro. Este evento marca un antes y un después en su vida, convirtiendo su sed de justicia en una misión personal para erradicar a estos seres de la faz de la Tierra.
A través de esta perspectiva alternativa, Lincoln se transforma en un guerrero feroz que, armado con su característico hacha, se enfrenta a las fuerzas sobrenaturales que acechan en las sombras. La historia explora cómo su lucha contra los vampiros se entrelaza con los conflictos de la época, estableciendo un paralelismo entre la opresión de los no-muertos y la esclavitud. De esta manera, la narrativa reinterpreta la abolición no solo como un acto político, sino como parte de una batalla más amplia por la libertad y la supervivencia de la humanidad.
Lo que hace que esta propuesta sea tan llamativa es la combinación de elementos históricos con el género de terror y acción. A pesar de la evidente licencia creativa, la historia mantiene un contexto histórico detallado y respetuoso con la vida de Lincoln, pero lo sitúa en un escenario en el que la lucha entre el bien y el mal toma una forma mucho más literal y sangrienta.