
En esta historia nos encontramos con Mónica, una exestrella del cine para adultos de los años 80, cuya fama ya es solo un recuerdo lejano. La mujer que una vez brilló en la pantalla grande ahora vive una vida fragmentada, marcada por la decadencia y la falta de propósito. El paso del tiempo y sus malas decisiones la han dejado en una situación donde, aunque lucha por rehacer su vida, las piezas de su existencia parecen irreparables.
Tobe Hulbert, un joven de 17 años, es todo lo contrario a Mónica. Es un chico introvertido, un tanto raro y completamente ajeno a las modas populares. Apasionado por el cine antiguo y el jazz de los años 30, Tobe se siente más conectado con las épocas pasadas que con su presente. Su vida gira en torno a sus pasatiempos y su peculiar forma de ser, que lo convierte en un chico poco convencional, virgen y sin muchas aspiraciones sociales. Sin embargo, hay algo que lo distingue de los demás: su obsesión por Mónica.
Tobe, que ha crecido admirando a la antigua estrella, está dispuesto a hacer lo que sea necesario para conocerla. Con su singular coche, un «salchicha» de comida rápida que es más un medio de transporte excéntrico que un vehículo común, Tobe recorre el mundo con la esperanza de encontrarla. Cuando finalmente lo logra, se encuentra con una Mónica completamente diferente a la figura que había idealizado: una mujer rota, llena de inseguridades y enfrentando las consecuencias de una vida descontrolada.
A pesar de la fría bienvenida que recibe, Tobe no se deja disuadir. Con una determinación férrea, decide que su misión será ayudarla a reconstruir su vida. Aunque Mónica no tiene interés en recibir la ayuda de un joven tan distante de su realidad, Tobe no está dispuesto a rendirse. Para él, la idea de salvarla se convierte en una especie de misión personal, un desafío en el que luchará por ella incluso cuando no crea en sí misma.